Comprar Albaricoquero (Prunus armeniaca)
El Prunus armeniaca, conocido como albaricoquero o albércigo, es un árbol frutal caducifolio originario de China y Asia Central que produce uno de los frutos más apreciados del verano mediterráneo. Sus albaricoques de piel aterciopelada, color naranja-dorado y sabor dulce y aromático son un clásico del huerto familiar. Además, en primavera florece de forma espectacular antes de que broten las hojas, llenando el jardín de flores blancas o rosadas.
El albaricoquero es un árbol relativamente rústico y resistente, pero que requiere inviernos con horas frío suficientes para una buena fructificación. Existen variedades adaptadas a climas con menos frío invernal. El error más común es plantarlo en un suelo con mal drenaje: el albaricoquero es extremadamente sensible al encharcamiento, que favorece hongos radiculares letales como Phytophthora.
Más información sobre Albaricoquero — Ficha técnica
| Altura en maceta | 60–120 cm (hasta 4–6 m en jardín) |
| Ubicación | Exterior pleno sol |
| Temperatura mínima | -20 °C (resistente al frío; necesita horas de frío para fructificar) |
| Ritmo de crecimiento | Moderado–rápido |
| Dificultad | Medio |
| Tóxica para mascotas | Sí (huesos y hojas contienen cianurógenos; tóxicos para perros y gatos) |
Cuidados del albaricoquero
- Ubicación: Pleno sol obligatorio, mínimo 6–8 horas diarias. Necesita espacio para desarrollar su copa. Evita zonas con heladas tardías en primavera que puedan dañar la floración.
- Riego: Moderado. Regular en primavera y verano, especialmente durante el cuajado y engrosamiento del fruto. Reduce drásticamente en invierno. Nunca encharcamiento.
- Temperatura: Muy resistente al frío invernal (-20 °C). Sin embargo, las flores primaverales son sensibles a las heladas tardías que pueden dañar la cosecha.
- Sustrato y drenaje: Suelo profundo, bien drenado y de pH neutro o ligeramente alcalino. El drenaje perfecto es imprescindible para evitar enfermedades radiculares.
- Fertilizante: Abono equilibrado en primavera, rico en potásio y fósforo para la fructificación. Evita el exceso de nitrógeno que favorece el crecimiento vegetativo en detrimento del fruto.
- Poda: Poda de formación en los primeros años para crear una copa abierta y bien aireada. Poda de mantenimiento tras la cosecha, eliminando ramas secas, cruzadas y los chupones.










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