Comprar Higuera (Ficus carica)
La higuera (Ficus carica) es uno de los árboles frutales más emblemáticos de la cuenca mediterránea, con una historia de cultivo que se remonta a miles de años. Sus hojas grandes, lobuladas y de textura áspera le confieren un carácter ornamental notable, mientras que sus frutos, los higos, son de los más dulces y nutritivos entre los frutales de nuestra cultura gastronómica. Puede alcanzar entre 3 y 8 metros de altura en jardín, aunque en maceta o con poda se mantiene perfectamente compacta y productiva.
La higuera destaca por su rusticidad excepcional: tolera la sequía, los suelos pobres y pedregosos, y las altas temperaturas. En maceta grande produce higos de manera fiable durante varios años con un mínimo de cuidados. El error más común en su cultivo es la falta de poda de formación durante los primeros años: sin ella, la planta crece de manera desordenada y la cosecha se dispersa en ramas inaccesibles, reduciendo significativamente su productividad.
Más información sobre Higuera — Ficha técnica
| Altura | 3–8 m (en jardín); 1–2 m (en maceta con poda) |
| Ubicación | Pleno sol |
| Temperatura mínima | -10 °C |
| Ritmo de crecimiento | Rápido |
| Dificultad | Muy fácil |
| Tóxica para mascotas | Sí (látex de la savia) |
Cuidados de la Higuera
- Ubicación: Pleno sol imprescindible para una buena producción de fruto. Orientación sur o suroeste, preferiblemente con pared o muro detrás que acumule calor. Tolera ambientes costeros y suelos calcarios.
- Riego: Escaso una vez establecida. La higuera adulta sobrevive con lluvias mínimas. En maceta, regar cuando el sustrato esté seco en profundidad. El exceso de riego produce higos aguados y puede causar oidio.
- Temperatura: Resiste hasta -10 °C sin protección. En invierno entra en reposo vegetal y pierde las hojas (caducifolia). Rebrota con fuerza en primavera con las primeras temperaturas cálidas.
- Sustrato y drenaje: Muy adaptable: tolera suelos pobres, calcáreos y pedregosos. Prefiere suelos con buen drenaje. En maceta, sustrato universal con arena gruesa o perlita al 25%.
- Fertilizante: Modesto en sus necesidades. Un abono equilibrado en primavera y otro rico en potasio a mitad de verano para potenciar la calidad de los higos. Evitar exceso de nitrógeno que favorece el follaje a costa del fruto.
- Poda: Poda de formación durante los primeros 3–4 años para crear una estructura equilibrada y productiva. Poda de mantenimiento en febrero antes del brotado, eliminando ramas viejas y cruzadas.









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