Comprar Lavanda en maceta (Lavandula angustifolia)
La Lavandula angustifolia, conocida como lavanda, espliego o lavanda inglesa, es uno de los arbustos aromáticos más emblemáticos del jardín mediterráneo. Sus espigadas flores violeta-púrpura desprenden un perfume suave y relajante reconocido en todo el mundo, y sus hojas grisáceas y plateadas aportan una gran belleza incluso fuera de la floración. Se entrega en maceta y lista para plantar o lucir desde el primer día.
La lavanda es una planta multipropósito: ornamental, aromática, medicinal y muy atractiva para las abejas y mariposas. Existe una gran variedad de cultivares con distintas alturas, tonos de flor y periódos de floración. El error más común es plantarla en suelos húmedos o con sombra: la lavanda vive en suelos secos y soleados, y el exceso de humedad en las raíces la mata en poco tiempo.
Más información sobre Lavanda — Ficha técnica
| Altura en maceta | 30–60 cm |
| Ubicación | Exterior pleno sol |
| Temperatura mínima | -15 °C |
| Ritmo de crecimiento | Moderado |
| Dificultad | Fácil |
| Tóxica para mascotas | Sí (puede causar nauseas y pérdida de apetito en perros y gatos) |
Cuidados de la lavanda
- Ubicación: Pleno sol obligatorio, mínimo 6 horas diarias. En sombra, la lavanda crece desmedrada y no florece bien. Perfecta para terrazas soleadas, jardines rocosos y parterres secos.
- Riego: Escaso. Una vez establecida, solo riega en períodos de sequía prolongada. En maceta, riega cada 10–15 días en verano y cada 3–4 semanas en invierno.
- Temperatura: Muy resistente al frío hasta -15 °C. Prefiere climas secos. El exceso de humedad ambiental y las lluvias persistentes son más dañinas que el frío.
- Sustrato y drenaje: Suelo pobre, seco y muy bien drenado. En maceta, usa sustrato universal mezclado con abundante perlita o arena gruesa. El drenaje perfecto es vital.
- Fertilizante: Mínimo. Un abono granulado de liberación lenta en primavera con dosis reducida es suficiente. El exceso de nutrientes produce mucho follaje y poca flor.
- Poda: Poda tras la floración, cortando los tallos florales y reduciendo el follaje en un tercio. Nunca cortes en madera vieja sin hojas, ya que no regenera bien.
¿Quieres saber más? Consulta nuestra guía de cuidados de la lavanda.






