Comprar Lengua de Suegra (Sansevieria trifasciata)
La Sansevieria trifasciata, conocida popularmente como lengua de suegra, planta serpiente o sanseveria, es una de las plantas de interior más resistentes del mundo. Originaria de África occidental tropical, destaca por sus hojas erguidas, rígidas y suculentas, de color verde oscuro con bandas transversales más claras y borde amarillo dorado en las variedades más comunes. Su porte vertical y elegante la convierte en el complemento perfecto para cualquier espacio interior.
Lo que hace especial a la lengua de suegra es su increíble capacidad de adaptación: tolera la falta de luz, los riegos escasos y los ambientes secos mejor que casi cualquier otra planta de interior. Además, la NASA la reconoce como purificadora de aire. El único error grave es el exceso de riego —la pudrición de raíces es su talón de Aquiles—, así que con regar una vez por semana en verano y una vez al mes en invierno es más que suficiente.
Más información sobre Lengua de Suegra — Ficha técnica
| Altura en maceta | 30–120 cm (según variedad) |
| Ubicación | Interior (baja luz a luz brillante) |
| Temperatura mínima | 5 °C |
| Ritmo de crecimiento | Lento-moderado |
| Dificultad | Muy fácil |
| Tóxica para mascotas | Sí (tóxica para gatos y perros si se ingiere) |
Cuidados de Lengua de Suegra
- Ubicación: Tolera desde la sombra hasta la luz directa, aunque prospera mejor con luz brillante indirecta.
- Riego: Muy escaso. En verano, una vez por semana; en otoño-invierno, una vez al mes. Deja el sustrato completamente seco entre riegos.
- Temperatura: Resiste bien entre 10 y 35 °C. No tolera heladas ni temperaturas por debajo de 5 °C.
- Sustrato y drenaje: Sustrato para cactus o universal mezclado con perlita. Maceta con buen drenaje.
- Fertilizante: Abona una vez al mes en primavera y verano con abono líquido para suculentas o cactus.
- Poda: No necesita poda. Solo retira las hojas secas o dañadas cortando a ras de la base.
¿Quieres saber más? Consulta nuestra guía de cuidados de la lengua de suegra.










